domingo, 13 de enero de 2013

Isla de Sal, Cabo Verde



Santa María, Ilha do Sal, Cabo Verde

Hasta Septiembre de 2005 la única manera de llegar en avión a Cabo Verde era aterrizando en el aeropuerto internacional Amilcar Cabral de la isla de Sal. Para llegar al resto de islas o a la capital Praia, uno debía enlazar desde aquí con un vuelo interno en un avión a hélice de la TACV. Hoy ya existen aeropuertos internacionales en Praia (Isla Santiago), Sao Vicente y Boa Vista.



El aeropuerto de Sal fue construido por los italianos en 1939 como punto de repostaje de los vuelos de Roma a Sudamérica. La pista principal mide más de 3 km, y forma parte del conjunto de pistas de aterrizaje de emergencia de la lanzadera espacial. El primer vuelo transatlántico del Concorde, en 1971, hizo escala aquí. Hoy, este aeropuerto recibe más de medio millón de pasajeros al año, más que habitantes tiene el país. Esta mañana, mientras paseaba por Santa María, alzo la vista al cielo y me encuentro con un Antonov-124, el avión más grande del mundo hasta la llegada del Airbus-380 en 2007. Vamos, que éste no es una aeropuerto cualquiera.



Quizás sea por ese pasado italiano, o quizás por la pasión que siempre han mostrado esos ciudadanos por las playas de arena blanca y aguas turquesas, Sal se ha convertido en una especie de colonia italiana.  Los italianos llevan invertidos aquí más de 200 millones de euros en infraestructuras turísticas e inmobiliarias. Dicen que en los años 80, el gobierno de Cabo Verde donaba terrenos gratis en Sal a los que querían construir hoteles y apartamentos. Hubo un italiano, cuyo nombre no recuerdo, que lo aprovechó y literalmente se forró y acabó poseyendo media isla. Actualmente los precios están por las nubes: un miniapartamento de 40 m2 frente al mar, en el complejo Porto Antigo (foto abajo) cuesta 80.000€.



Desde luego Sal no es el destino ideal para conocer Cabo Verde. Aparte de la gran afluencia turística, el pueblo de Santa María, que es donde se encuentran los hoteles, está lleno de inmigrantes africanos procedentes de Senegal, Ghana, Nigeria, Guiné-Konakry, etc... que persiguen al turista por la calle para venderle su artesanía que, por otro lado, nada tiene que ver con Cabo Verde. "Amigo!", "where are you from?", "¿italiano?"  es lo que más se escucha cuando te paseas por la calle. No tengo nada contra ellos, pero puestos a pedir, preferiría que fueran los propios habitantes de Sal los que se acercaran a mí.




Entonces...¿qué diantre estoy haciendo en Sal? En esta ocasión el motivo es muy concreto: mañana es fin de año y actúa el grupo musical Cordas do Sol en la fiesta de reveillon del hotel Morabeza. Es mi grupo preferido y no quiero perdérmelo. Tuve la suerte de estar en uno de sus conciertos, precisamente el de fin de 2010 en el Pont d'Agua de Mindelo, y lo pasé estupendamente. Al acabar tuve la ocasión de conocer a la cantante Ceuzany y al líder y cantautor del grupo, Arlindo. Hace un mes, desde España me puse en contacto con él y me informó de la actuación. En cuanto a Ceuzany, tiene una voz privilegiada y en el escenario baila que te mueres. Durante el Carnaval de Mindelo del año pasado me la encontré por la calle. Nos hicimos esta foto. 
Es gente muy sana.

2 comentarios:

  1. De un tiempo a esta parte me dí cuenta de que mi interés por recorrer el mundo era tambien conociendo sus islas. Hace unos días encontré tu blog y me resultó de lo más interesante, inspirador y motivador. Seguiré atento a tus posteos y leyendo con atención los anteriores.
    Andres Koch
    Argentina

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  2. Gracias Andrés! Encantado de conocerte.
    Xavi

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