martes, 16 de octubre de 2012

De vuelta a Nuku'alofa



Nuku'alofa, Isla Tongatapu, Tonga

Hoy es día de aviones: por la mañana toca vuelo de Vava'u a Nuku'alofa, la capital de Tonga, y por la tarde de Nuku'alofa al país vecino, Samoa, con la peculiaridad de que llegaré un día antes de mi salida. Sí, un fenómeno de lo más curioso: saldré de Tonga hoy viernes a las 17:00 y llegaré a Samoa ayer jueves a las 18:30. Ni el mismísimo Isaac Asimov podría hacer algo así. Para colmo, es viernes 13, o sea que por primera vez en mi vida viviré dos viernes 13 seguidos, uno después del otro. Suerte que no soy supersticioso...¿o sí?

Un taxi me transporta del hotel de Vava'u al aeropuerto. Antes de llegar pasamos por un largo túnel formado por viejas higueras banianas, con gente variopinta deambulando como si buscasen algo que no alcanzo a saber qué es: aquí un grupo de mormones, más allá una señora con dos niñas muy arregladas... Le pido al taxista que se pare y me deje aquí pues quiero tomar alguna foto del lugar y de sus gentes antes de embarcar.




El avión de Fly Niu (esta vez no puedo volar con el DC3 de Peau Vava'u Air) sale puntual a las 10 de la mañana. Le pido al azafato si puedo volar en cabina, con los pilotos. Se va, lo consulta con el comandante, vuelve, y me dice que sí, que vale. ¡Allright! últimamente siempre me decían que no.

Una vez dentro, tomo asiento y me pongo el cinturón. El comandante y el copiloto son de Nueva Zelanda. Me comentan que hoy se decide si el gobierno tongano elige Fly Niu o Peau Vava'u Air como línea aérea doméstica. Si sale Fly Niu se quedan. Si sale Peau se vuelven a Nueza Zelanda mañana mismo.



Pregunto al comandante sobre la isla de Fonuafo'ou, una isla fantasma de las Ha'apai que he leído que emerge y se hunde periódicamente. En una ocasión llegó a medir 6 km de ancho y 145 m de altitud. En 1949 la isla colapsó y desapareció bajo la superficie del mar. Actualmente se calcula que está a –17 m, así que no la vemos. Pero hay otras la mar de bonitas.



Finalmente nos preparamos para aterrizar en Nuku'alofa. El comandante me pide que me ponga los cascos. Parezco un piloto más. A ver si también va a querer que coja los mandos. No, es viernes 13 y no hay que jugar con la suerte.

La perspectiva de una pista de aterrizaje vista desde la cabina es muy curiosa. La ves allí abajo, pero notas claramente que el avión no apunta hacia ella directamente sino hacia otro lugar desplazado. Es por el viento. El piloto debe tener en cuenta que el viento desplaza el rumbo de la nave, por lo que tiene que corregirlo. Es como cruzar en kayac un río: si quieres llegar al otro lado justo enfrente tienes que remar en diagonal, con tu kayac enfocando 45º corriente arriba porque si lo haces directamente acabas más abajo.

Una vez en tierra aprovecho mis últimas horas en Tonga paseando por la capital. Me llevo el recuerdo del anuncio de la joven telefoneando, omnipresente en todo el país.

1 comentario:

  1. Menos mal que la noche "ratuna" no coincidió en viernes 13. Te hubieran devorado vivo!!! :-)

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