jueves, 29 de noviembre de 2012

Visita a un kastom village en Tanna



Tanna, Vanuatu

Una de las actividades obligadas en Tanna es la visita a un kastom village, o poblado tradicional Ni-Vanuatu. Está montado así y si no te apuntas a uno es como ir a París y perderte la torre Eiffel. Así que esta tarde voy a visitar el "magic forest", uno de los dos kastoms de la isla.

Un jeep nos lleva hasta un lugar en medio de la jungla. Nos reciben Jaick, su mujer y su hija Lyn vestidos y pintados a lo Ni-Vanuatu. Jaick nos da una explicación detallada de lo que vamos a ver.





Se trata de un recorrido por la jungla con sorpresas a lo "túnel del terror" y demostraciones variopintas (performances). Al poco rato de comenzar el paseo cuatro nativos irrumpen con lanzas gritando como descosidos y amenazándonos con signos de guerra. Nos pegamos un susto de un par...pero bueno, de eso se trata, es parte del show. De los árboles nos llegan sonidos no-identificados. Dirigimos la mirada y resulta que están llenos gente, casi invisibles por el mimetismo.



Se trata de un montaje para turistas, pero la verdad es que los tipos se esfuerzan y les acabas cogiendo simpatía. Además, resulta una ocasión que ni pintada para hacer buenos retratos. Al fin y al cabo son los modelos perfectos para el fotógrafo. Me pregunto si muchas fotos del National Geographic o de otras revistas son auténticas o están "pactadas". Fijaros en las siguientes. No me digáis que no parecen sacadas de una peligrosa y atrevida expedición por las junglas de Melanesia.






A lo largo del paseo Jaick nos va explicando las costumbres y rituales de la gente de su país. A pesar de que aquí todo esto es un show, fuera de la capital y de otras islas visitadas por los turistas, los habitantes siguen viviendo de un modo muy rudimentario y arcaico. Las mujeres van con los senos descubiertos y los hombres llevan namba, ese protegepenes también utilizado en Papúa y en las Salomon. Pero aquí los performers no llegan a tanto. Resultaría un poco bochornoso.





Lyn, la hija de Jaick, se ha fijado en mí y no me quita ojo. Su padre lo ha notado y le pide que se haga una foto conmigo. La chica tiene una expresión dulce y triste. Tengo la impresión de que se siente rara haciendo toda esta parafernalia. Jaick me da la dirección para que les envíe las fotos. Les prometo que así lo haré.


No hay comentarios:

Publicar un comentario