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jueves, 25 de octubre de 2012

Olosega


Olosega, Islas Manu'a, Samoa Americana. Olosega es la isla vecina a Ofu. Tan vecina que desde los años 70 existe un puente que las une (foto de arriba). Hoy Ali, el encargado del Vaoto Lodge, me lleva hasta ella en su pick-up. La pista transcurre en medio de una densa vegetación, por parajes que parecen sacados de una película de aventuras de piratas y de tesoros escondidos.

Ofu y Olosega son los restos de un mismo volcán que erupcionó hace millones de años. En Olosega el cráter formó unas paredes de más de 600 m de altura, el actual monte Pimafua.

Al atravesar el puente, ya en Olosega, el pueblo está casi desierto. No se ve un alma, solo una niña pasea delante de la escuela. 
En Olosega viven solo 200 almas. Hay una iglesia, y la escuela es compartida por los niños de las dos islas. Con el poco movimiento que se respira aquí, resulta sorprendente que las excavaciones arqueológicas indiquen que en estas islas ha vivido gente durante los últimos 3.000 años.




Antes de regresar a Ofu, Ali me pide que le haga una foto paseando por esta preciosa y solitaria playa. Al fondo a la derecha se aprecia el puente que une esta isla con la de Ofu.
Durante el atardecer, contemplo por última vez la vista frente al lodge: Ofu, Olosega y Ta'u, esas tres islas que forman el trío de las Manu'a, tres islas perdidas en la inmensidad del océano Pacífico. Mañana, wheather permitting, la avioneta me devolverá primero a Pago Pago, y de allí volaré a Apia, capital de Samoa Independiente.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Vivir junto a una pista de aterrizaje


Ofu, Islas Manu'a, Samoa Americana. Me paso horas y horas en la pista de aterrizaje de Ofu. Es un lugar plano, tranquilo, abierto, ancho y silencioso, y, por las noches, uno puede instalarse aquí, lejos de toda luz, con una silla y unos prismáticos, y observar plácidamente las maravillas del cielo nocturno austral. 




La avioneta de Polynesian Air, que comunica esta isla con Pago Pago, acude solo una o dos veces por semana, los únicos momentos en los que no puedes pasear por la pista, claro.




De vez en cuando, el personal de mantenimiento del Ofu acude a repararla: pequeños agujeros por aquí, juntas que se despegan por allí, etc...

Me percato de que no soy el único enamorado de la pista. Este también es el lugar preferido del chorlito dorado asiático (Pluvialis fulva) que procedente de la tundra asiática, parece disfrutar de esta maravillosa pista para hacer un alto en su migración.


martes, 23 de octubre de 2012

La tesis doctoral de nuestros sueños


Ofu, Islas Manu'a, Samoa Americana. ¿Os imagináis que sois estudiantes de biología de una facultad y os destinan a una isla coralina del Pacífico a hacer la tesis doctoral? ¿Y encima, pagados? Pues esto es lo que les ha pasado a John, Lance y Ching, tres estudiantes de la Universdiad de Hawai que llevan instalados en Ofu varios meses tomando y analizando muestras para su investigación.

Su trabajo consiste en transplantar muestras del coral Porites lobata del interior del lagon al exterior, y analizar posteriormente los cambios provocados en la síntesis de proteínas, expresión génica, morfología, etc...Cada día toman muestras y las congelan a -85ºC en un congelador que tienen aquí, en la caseta del Parque Nacional.




¿Trabajo duro? La verdad es yo ya firmaba ahora mismo. Aparte del trabajo cotidiano, hay mucho tiempo libre, y del bueno. Lance, que tiene su novia en Honolulu, me pide que le haga una foto para enviársela. Viene con su bici de hacer un poco de surf. No parece muy estresado.

En el lodge se cena a las 19h. Al acabar, los doctorandos se dedican a mirar una película de vídeo, todas las noches. Hoy toca "alguien voló sobre el nido del cuco", una de mis preferidas. Así que esta noche no habrá estrellas celestes sino de estrellas de cine: Jack Nicholson y Dani de Vito.

lunes, 22 de octubre de 2012

La fauna de Ofu


Ofu, Islas Manu'a, Samoa Americana. Durante mi primera tarde de contemplación en la pista de aterrizaje de Ofu, frente a mi bungalow y prismáticos en mano, percibo el perfil de un ave enorme contra el cielo azul ¿Un buitre? ¿qué demonios hace un buitre en medio del Pacífico si este no es su hábitat? Agarro los prismáticos, enfoco hacia la susodicha carroñera y noto un aleteo raro, distinto del de las aves. Oh, sorpresa, esto no es un buitre, es...es...¡es una animalada de murciélago! ¡un draculón!

Rápidamente lo consulto con los biólogos doctorandos americanos, que casualmente se encuentran en estos momentos en el el salón viendo un video y me confirman que se trata del zorro volador samoano (Pteropus samoensis), propio de Samoa y Fiyi. La envergadura de sus alas alcanza nada menos que 1,7 m, vamos, como yo de alto. Son frugívoros, es decir, se alimentan de frutas. En Tonga vi otros del mismo género, pero estaban colgados de los árboles y eran más pequeños. Cuando ves volar de cerca uno de esos animales no puedes evitar asociarlos a aquellas máquinas voladoras de Leonardo da Vinci.
       

Aparte de estos seres sacados de un libro de terror, en Ofu hay alguna que otra especie de ave interesante. Abundan los mieleros foulehaios (Foulehaio carunculatus), la mayoría de los cuales están anillados, es decir, están siendo estudiados por alguna universidad, probablemente americana.

Otra especie que tiene representantes diferenciados en muchas islas del Pacífico es el alción, un tipo de martín pescador. El de aquí es el alción acollarado de las Manu'a (Todyramphus chloris manuae). En Ofu es omnipresente: está en todas partes. En el lodge siempre hay un par merodeando fuera del bungalow.

En la diminuta Ofu no hay mucha más fauna terrestre que esa, es decir, los "draculones", el mielero, el alción, un lorito, un estornino, una paloma, y alguna que otra ave acuática. Aquí lo que resulta especialmente interesante es la fauna marina. De hecho, hay aquí dos estudiantes americanos haciendo la tesis doctoral sobre una determinada especie coralina. Mañana os hablaré de esta exótica investigación.

domingo, 21 de octubre de 2012

Domingo en el pueblo de Ofu


Ofu, Islas Manu'a, Samoa Americana. Hoy es domingo y los domingos en casi todo el Pacífico solo se hace una cosa: ir a misa. Así que Ali y Sita, las chicas del lodge, me acompañan en su pick-up a Ofu, el único pueblo de la isla y donde residen sus 300 habitantes. Para asistir al oficio los feligreses lucen sus mejores galas: los hombres con camisa, corbata, americana y falda; las mujeres de blanco con sombrero de pandanus. Yo, el único palani (extranjero), con tejanos y T-shirt. Ooops.



El interior de la iglesia es una auténtica joya. Todo en madera, suelo, bancos y techo. Eso sí, los cánticos son mucho más moderados que los de la Polinesia francesa. Una señora toca un órgano electrónico de esos que llevan incorporado el acompañamiento chin-pún. Y es que no lo olvidemos, esto es USA.


Una vez acabado el oficio, el pueblo recupera la calma. 
Yo me encuentro mal, creo que por el agua del café de ayer, y además hace un calor agobiante. Tras el obligado paseo por las calles del pueblo, finalmente sucumbo al malestar y le pido a una chica que se dirige en coche hacia el lodge que me lleve.






Una vez en el lodge, Sita me da dos botellas de agua, esta vez envasada, para que me hidrate. Descanso un rato en la cama hasta el atardecer, momento en que agarro la silla y me planto en mi lugar preferido para contemplar las últimas luces del día: en medio de la pista de aterrizaje.

sábado, 20 de octubre de 2012

La mejor playa del mundo


Ofu, Islas Manu'a, Samoa Americana. Amanece en Ofu. La calma y el silencio que reinan en este apartado lugar no pueden describirse con palabras. Me siento realmente aislado en un punto perdido en la inmensidad del Océano Pacífico. 


Abro la puerta de mi bungalow y me encuentro con Brutus, mi inseparable compañero canino, que ha dormido fiel toda la noche junto a la puerta. Antes del desayuno voy a ver el mar. Brutus abre camino, siempre asegurándose de que le sigo. En la foto, mi amigo en la playa de Ofu en primer plano, la isla colindante de Olosega en segundo, y la de Ta'u al fondo. Estas son las tres Manu'a.

Hoy toca visitar la playa de Ofu, parte del Parque Nacional de Samoa. No es una playa cualquiera. La compañía Photos4travel la ha clasificado como "best undiscovered beach in the world" (mejor playa sin descubrir del mundo):

The first beach in this exclusive group sits halfway between New Zealand and Hawaii on the Manua Islands. The Manua Islands are part of American Samoa. American Samoa is pretty remote, but the Manua Islands are even less traveled. Sitting on the west coast of the volcanic island of Ofu, is Ofu beach, which is part of Samoa’s National Park. Ofu Beach is a two mile stretch of finely graded coral sand. Right behind the beach is an unspoiled area of nothing but lush greenery, jagged slopes and palm trees swaying in the ocean breeze. Photos4travel has named Ofu the best undiscovered beach in the world.

La señora holandesa que se aloja en el lodge se ha ido al pueblo y los doctorandos están recogiendo muestras en la otra costa de la isla, así que dispongo de los 4 km de esta playa para mí solo, bueno...con Brutus. Me lo repito para que se me quede grabado: la "mejor playa sin descubrir del mundo" para mí solo, todo el día, cada día. Ahora entiendo lo de "sin descubrir": aquí no hay ni un alma.

A Brutus no parece impresionarle mucho eso de las calificaciones que los humanos hacen de su playa. El es feliz simplemente acompañándome, eso es lo único que parece importarle.



No sé si ésta será realmente la mejor playa sin descubrir del mundo o no. Eso es muy relativo y subjetivo. Lo que sí tengo claro es que para mí es, desde luego, la más bonita que he estado nunca.