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jueves, 24 de enero de 2013

Boda en Tarrafal

Tarrafal, Isla Santiago, Cabo Verde. Al salir de Tarrafal noto un tumulto en la plaza del pueblo. Le pido a Manuel que pare un momento... ¡es una boda! una explosión de colores rojos, blancos y negros que me enciende la vena fotográfica. Le digo a Manuel que aparque y que por favor me espere...un buen rato. Esas cosas no ocurren cada día.

Solo verme con la cámara, las chicas comienzan a posar como si fuera un reportero del Vogue:





Ellos, en cambio, parecen tomárselo de otra forma:

La novia va acompañada de sus pajes, tres niñas como sacadas de un cuento de hadas y que me miran con cara extrañada:



No soy el único fotógrafo...

No sé si todas las bodas en Cabo Verde serán tan vistosas como ésta, pero desde luego el contraste de los trajes que lucen las damas de honor con su piel oscura es de una belleza insuperable.


Y es que como recita una canción local... Kabu Verdi, ka ten terra mas sabi ness mund (Cabo Verde, no hay tierra más feliz en este mundo)

miércoles, 23 de enero de 2013

El pueblo de Tarrafal al norte de Santiago


Isla Santiago, Cabo Verde. La población pesquera de Tarrafal, al norte de la isla de Santiago, es uno de los puntos de interés de Cabo Verde. Para llegar hay que recorrerse toda la isla, la mayor del país. Son 75 km, pero no importa.

Al contrario, ¿qué mejor manera de conocer esta tierra que recorriéndola de punta a punta? Además, tengo dos especies de aves nuevas por ver: el alción cabeciblanco (Halcyon leucephala) y el carricero de Cabo Verde (Acrocephalus brevipennis). Así que pronto por la mañana hablo con Manuel, un taxista que acabo de conocer en la puerta del hotel, y acordamos un precio global para dar la vuelta a la isla.

El centro de Santiago es muy montañoso. La carretera, todavía adoquinada, transcurre por lugares inhóspitos, como este puente cercano al Pico da Antonia, de 1400 m.

La primera de las dos especies, el alción, no tarda nada en aparecer. De hecho es muy común, tanto que se ha convertido en el símbolo de la isla. Incluso la compañía aérea doméstica se llama Halcyon Air. Aquí se le conoce como passarinha. Se encuentra solo en Santiago, Fogo y Brava, aunque un día yo vi uno en Mayo (¿quizás el primero en colonizarla?)

Le digo a Manuel que ahora toca encontrar la otra, el carricero. Se trata del típico pajarillo marrón sin ningún otro interés que el de ser un endemismo de este país. Manuel ni siquiera ha oído hablar de él, pero el pobre se preocupa por encontrarlo parando frecuentemente el coche en lugares propicios. Pero nada; ni rastro.

Finalmente llegamos a Tarrafal. Se trata de un pueblo de pescadores importante, con 18.000 habitantes. Es también un destino popular entre los extranjeros por su playa y tranquilidad.


Hoy, como todos los días, los pescadores regresan de faenar con sus barcas de colores. Me acerco a una de ellas para curiosear pensando encontrarme con la típica cesta de pescaditos y... ostras, me quedo helado cuando un individuo saca del interior la cabeza decapitada de un enorme tiburón martillo. No me lo esperaba. Esta bestia es muy grande.


Fuera, las mujeres y los jóvenes charlan tranquilamente en el balcón de un edificio municipal. Y es que el tiempo no pasa en esta isla. ¿Sabéis por qué? Fijaros bien:

¿Cómo va a pasar el tiempo si el reloj municipal está pintado? Siempre son las 12 menos 10. Genial.

martes, 22 de enero de 2013

Praia, la capital de Cabo Verde

Praia, Isla Santiago, Cabo Verde. Santiago, la principal isla de Cabo Verde y sede de su capital Praia, era la última isla del archipiélago que me quedaba por incluir en este blog.

Estamos en 2007 y el alcalde de Praia ha decidido que iba a colocar en la plaza central el árbol de Navidad más alto del mundo, atributo que anualmente se lleva el de Río de Janeiro. Ni idea si de verdad acabará siéndolo, pero desde luego monumental sí lo es:

Praia, la capital del país, es la ciudad más poblada del archipiélago. Aquí se encuentran la sede del gobierno, las embajadas, la universidad, grandes hospitales, y todo el aparato administrativo del país. Pero Praia queda lejos de ser una ciudad bonita y limpia a pesar del esfuerzo que el gobierno ha destinado en los últimos años. Por desgracia sus calles huelen mal y están sucias. Para colmo, es el lugar más inseguro de todo el país.

Aún así, la parte antigua de la ciudad, conocida como plateau por estar situada en una plataforma, conserva el encanto colonial. Se construyó aquí en forma de ciudadela para salvaguardar los ataques de los piratas. El actual cuartel militar parece pertenecer todavía a aquella época:

Justo cuando me dejo caer por sus alrededores, toca cambio de bandera, una ceremonia llevada a cabo con todo su protocolo, aunque yo sea el único público. Los militares parecen orgullosos de que haya alguien que los mire...y los fotografíe:

Por cierto, si os apetece leer algo más sobre Praia, podéis visitar este otro post que escribí cuando hice escala el pasado mes de febrero.
Al atardecer, me acerco hasta el faro de D. Maria Pia, también conocido como farol da Ponta Temerosa, un lugar con mucho encanto.

De regreso al hotel le comento a la simpática recepcionista que he estado disfrutando del anochecer en el faro. Sorprendida me pregunta "¿solo? ¡es una zona muy insegura!" Caramba -pienso- ¿a ver si es por eso que le llaman Punta Temerosa?

jueves, 2 de febrero de 2012

Praia, la capital del país

Praia, Santiago, Cabo Verde. Praia es la capital de Cabo Verde. Es una ciudad de 110.000 habitantes, situada en la costa sur de la isla de Santiago, la isla más grande y más africana del archipiélago.

Cuando llegaron los portugueses en 1460, se establecieron en Ribeira Grande, hoy Cidade Velha. Pero Ribeira Grande era saqueada a menudo por los piratas, como Francis Drake o Jacques Cassard le Nantais, lo que hizo que en 1772 los habitantes, hartos de la piratería, se trasladaran a un nuevo lugar y fundaran la actual Praia.

A la parte antigua de la villa se la conoce como platô. Se trata de una fortificación en una meseta que da a la bahía. Los cañones todavía permanecen en sus murallas blancas, remanentes de un pasado turbulento.

El platô consta de 4 o 5 calles longitudinales flanqueadas por una docena de calles transversales. Como en el resto de las ciudades antiguas del país, su arquitectura es colonial portuguesa, con casas de colores, zonas ajardinadas, iglesias y un fuerte. Desde el balcón se divisa el puerto y el islote de Santa Maria, con su antigua leprosería, hoy en ruinas, y el faro de Ponta Temerosa al oeste.


A diferencia de Fogo y Brava, aquí uno no se siente tan seguro paseando por la calle. La mirada de la gente es diferente. Se percibe enseguida. Particularmente, debo confesar que agradezco la abundante presencia de policía por las calles.

Lo mejor que uno puede hacer en la ciudad es dejarse caer por el Quintal da Música, un local en la avenida principal que es el alma de la música caboverdiana. En su interior hay un retrato de todos y cada uno de los músicos del país: Cesaria Evora, Mayra Andrade, Tito Paris, Jorge Humberto, Lura, Teofilo Chantre, Nancy Vieira, Totinho, Cordas do sol, Luis Morais, Ildo Lobo, Herminia, Dudu Araujo, Gabriela Mendes, Kim Alves, Princezito, Sara Tavares, Vadu...y esto no pretende ser una lista completa: aquí hay más de cien fotos!

En el local se puede cenar y escuchar musica ao vivo todas las noches. Hoy actúan las batuqueiras de Praia. Se trata de una de las modalidades más africanas de la música caboverdiana: un grupo de unas 8 mujeres, descalzas, con faldas y con pañuelo blanco en la cabeza, golpean una especie de tambor de tela (tchabeta) con un ritmo característico y una intensidad que va en aumento, mientras una de ellas recita escenas cotidianas o de crítica (finaçon). Tras cada frase, el grupo de mujeres responde a modo de eco. De vez en cuando, alguna sale a bailar, generalmente de espaldas, con lo ojos mirando al cielo, como poseída por algún espíritu, y moviendo la cadera con rápidas sacudidas.