
A diferencia de muchos otros países, los niños de Polinesia nunca piden nada, ni caramelos, ni bolígrafos, ni limosnas. Simplemente se acercan para distraerse, reír, y jugar un poco. Ojalá perdure esta candidez y no la estropeemos nunca.
Blog fotográfico de Xavi Bartrolí sobre las islas del mundo, sus gentes y sus costumbres
No hay comentarios:
Publicar un comentario