
Hawai es el reino del turista americano que se pasea por todas las islas disfrazado con camisas y collares de flores. Me gustaría saber el porcentaje de turista que vuelve a su estado natal sin haber comprado una "camisa hawaiana", pero no creo que me equivoque si es 0. Luciéndolas parecen los seres más felices sobre la faz de la tierra. De hecho Maui es uno de los destinos más populares de todo el Pacífico.


Lahaina pasó de capital a puerto ballenero más importante de la flota estadounidense. La ciudad sigue manteniendo el espíritu de aquellos tiempos, aunque hoy algo disfrazada con ese toque turístico y artificial disneylandero tan propio de los yanquis.

Por todo Hawai se respira un tufo difícil de describir pero fácil de percibir: así como la Polinesia francesa, a pesar de haber sido colonizada por Francia, mantiene la identidad y costumbres de sus gentes vivas y patentes, en Hawai la invasión de seres pálidos, gordos, con shorts, tennis shoes, gorra de béisbol y camisa floreada, le dan un toque terriblemente artificial ¡Hasta los loros los han traido de Australia! Aquí, solo las montañas permanecen auténticas.
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