

No iba muy despistado el famoso autor, aunque me imagino que cuando él la visitó sería más idílica. Hoy abundan las villas lujosas y algún que otro hotel.


Tras atracar en el muelle, nos duchamos, contemplamos la suave puesta del sol y nos disponemos a cenar tranquilamente en cubierta. Al acabar salimos a tomar una piña colada al pub de moda: el JJs.


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